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HAZTE MULTIORGASMICA ...



HAZTE MULTIORGÁSMICA ... ¿COMO?

1. Expresa la intención de no contener tu propio placer.

2. Despierta tu energía sexual. Prepárate y prepara el lugar con los ele­ mentos eróticos que más alimenten tu deseo: velas, aceites, al­mohadas, masaje. Explora tu fantasía sexual o, si lo deseas, algún material erótico. Pon música sensual, danza, acaricia tu cuerpo con aceite o participa de otros placeres que enciendan tu deseo sexual. Recuerda que cuanto más caliente esté la olla de tu deseo, más fá­cil te resultará hervir en el orgasmo. Haciendo uso de la Sonrisa Interna, sonríe a tu corazón y siente cómo se abre. Sonríe a tu útero y ovarios, a tu clitoris, labios y va­ gina, sintiendo el cálido chi que los baña. Masajéate los pechos y los pezones, enviando su energía sexual despierta a tus órganos se­xales a través del canal frontal.

3. Acaricia tu anatomía del placer. Acuérdate de acariciar todo tu cuer­po... el cuello y los brazos, los pechos y las piernas. Cuando estés excitada y preparada, empieza a estimularte el clitoris con las manos, con un vibrador o con la lengua de tu pareja. Usa cualquier caricia que te guste. Si dejas de sentir placer, estimula otra zona o cambia la cualidad del contacto (suave o vibrante, delicado o rudo.


4. Usa la técnica de provocar para prolongar e intensificar el placer. Acumula placer, detén las caricias un momento y continúa poco después.

5. Contrae el músculo PC para enviar la energía sexual hacia la co­lumna a medida que aumente la excitación. Detente, mueve breve­ mente la energía y continúa.

6. Ríndete al orgasmo por estimulación clitoridiana. Bombea el músculo PC para enviar energía orgásmica hacia la columna mientras estás teniendo el orgasmo y un poco después.


7. Haz circular la energía por la Órbita Microcósmica y en dirección descendente hacia tus genitales.


8. A los treinta segundos de haber tenido el primer orgasmo, vuelve a estimularte lenta y delicadamente el clitoris. Encuentra una caricia que te guste y practícala volviendo a usar la técnica de la provocación.

9. Estimúlate el clitoris y la vagina a la vez. Pasa a la penetración y es­ timula los puntos sensibles de la vagina. Aprieta el músculo PC para acumular energía en la zona vaginal. Deja que aumente tu placer y vuelve a rendirte a la dicha del orgasmo.

10. Después del placer orgásmico, ponte las manos sobre el ombligo, sonríe a tu vientre y gira la energía para acumularla.



Más allá del orgasmo A lo largo de las últimas décadas, una serie de expertos en se­xualidad han enseñado a mujeres y hombres a alcanzar estados de placer prolongado que superan la dicha momentánea del orgasmo singular. Diversos autores e investigadores han descrito este esta­ do como orgasmos múltiples continuos, orgasmos combinados u orgasmo sexual extendido1. El núcleo de la práctica sexual taoísta es canalizar la energía sexual para alcanzar un estado «expandi­do» de pleno placer corporal y elevada conciencia espiritual. Las posibilidades de «expandir» tu experiencia orgásmica son tan ili­mitadas como tu imaginación. Seguidamente comento algunas de estas prácticas.


Extender el orgasmo Es posible extender el tiempo que dura habitualmente el or­ gasmo (que es de unos ocho segundos) a más de sesenta segundos. Quizá sesenta segundos no te parezcan nada del otro mundo, pero, cuando estás en el frenesí del orgasmo, un minuto puede pare- certe una eternidad. Hay varias técnicas que pueden prolongar el tiempo del orgasmo. Contraer el músculo PC y mover la energía por la Órbita Microcósmica te ayudará a mantener un elevado nivel de excitación. Puedes alargar el tiempo del orgasmo conti­ nuando con la contracción del músculo PC, incluso cuando nor­ malmente habrías dejado de tener un orgasmo. De este modo favo­reces conscientemente la continuidad de las pulsaciones, y, a medida que entrenes tu cuerpo, descubrirás que las oleadas de placer pueden seguir llegando.


El otro ingrediente esencial es la respiración. Cuando empieces a tener el orgasmo, espira lentamente y, si puedes, grita o emite algún sonido. Los taoístas creen que la vagina y la garganta están co­ nectadas, y posiblemente por eso es más fácil extender el orgasmo si expresas tu placer a través de la voz. Podrás extender tu orgasmo el tiempo que puedas prolongar la espiración, emitir sonidos y contraer tu músculo PC 2. ¡Este es un gran incentivo para practi­ car el control de la respiración! Más adelante, cuando controles mejor tus energías sexuales, podrás extender el orgasmo una espi­ ración prolongada, tomar rápidamente una bocanada de aire, y prolongarlo otra u otras dos espiraciones. Mantener la garganta abierta al sonido y los genitales abiertos al placer permite que la oleada orgásmica siga fluyendo a través de ti. De modo que inso­ noriza tu habitación si lo necesitas, usa la fuerza de tu músculo se­xual y cabalga tus pulsaciones hacia el orgasmo extendido.

Expandir el orgasmo Otros expertos sexuales consideran que el orgasmo extendido o expandido es un estado de energía sexual alterada, de conexión, e incluso un estado de expansión espiritual. En este estado, una ex­perimenta un placer extraordinario, relajación total y una mayor conciencia. Quienes llegan al estado de orgasmo expandido, sue­Len preguntarse: ¿Cómo he llegado aquí?» Voy a explicar varios métodos que te permitirán transitar este camino cuando lo desees.


Orgasmo pélvico profundo

Alan y Donna Brauer fueron los primeros en describir un mé­ todo para alcanzar el estado de orgasmo sexual expandido, que requiere una respuesta sexual alternativa. Al comienzo de la exci­ tación, la vagina externa (cerca de la apertura) se hincha y se es­ trecha; la vagina profunda se elonga y se abre, y el útero se eleva. En el caso típico, la irrupción del orgasmo viene marcada por un breve estallido de contracciones placenteras del músculo PC. En estados elevados de excitación, las mujeres también son capaces de tener orgasmos marcados por «contracciones hacia fuera» de los músculos pélvicos profundos y de la parte posterior de la vagina. Son lo que algunas mujeres denominan «orgasmos vaginales» y es probable que se originen en el nervio pélvico que inerva la vagina y el útero. En lugar de contraerse rítmicamente, el músculo PC se mantiene relajado durante estas contracciones hacia fuera y la va­gina profunda se tensa. Algunas mujeres tienen estos orgasmos es­ pontáneamente, pero la mayoría tienen que aprender a tenerlos.

En los orgasmos típicos, el pulso cardíaco se acelera y la tensión muscular aumenta, pero el orgasmo expandido es un estado de total relajación, con un ritmo cardíaco casi normal y suele ir acom­pañado por una sensación de rendición completa. El placer es profundo, pleno y más difuso. Estos estados se experimentan más mediante la sensación de dejarse llevar y menos mediante la sen­sación de aferrarse

En general, la estimulación clitoridiana produce lo que deno­ minamos el «orgasmo típico» con contracciones del músculo PC. Para experimentar el orgasmo expandido (con contracciones ha­ cia fuera), la mayoría de las mujeres necesitan estimulación vagi­ nal, bien en el punto G, en la zona AFE o en cualquier otro de los puntos vaginales sensibles y simultáneamente la vagina y el clitoris. Puedes ha­cerlo con un consolador, con los dedos o la lengua de tu pareja, o con ambos. La clave para tener un orgasmo expandido es estar muy relajada y abandonar cualquier resistencia mental que puedas tener a la plena experimentación del placer. Muchas tenemos miedo de «empujar hacia fuera» con nuestra musculatura pélvi­ ca porque nos educaron en la creencia de que estos músculos de­ ben mantenerse apretados para impedir «accidentes» con la orina o las heces. Pero para experimentar el orgasmo expandido nece­ sitamos relajar el músculo PC, tratar de empujar hacia fuera y alcanzar nuestro placer. Vaciar el vientre o la vejiga antes del en­cuentro sexual permite olvidar el miedo a tener «accidentes» ...

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